Brote de influenza aviar en Ranchos: sacrificaron 30 mil aves y activaron un aislamiento sanitario por 60 días

El foco se detectó en una granja reproductora del partido de General Paz. No hay contagios humanos y aseguran que el consumo de pollo y huevos es seguro.

La confirmación de un caso de influenza aviar en una empresa avícola de Ranchos encendió las alarmas sanitarias en el distrito de General Paz y obligó a desplegar un operativo preventivo de amplio alcance. El brote fue detectado en una “granja de madres”, dedicada a la producción de pollitos, lo que impacta directamente en la cadena productiva a futuro.

El secretario de Producción y Ambiente local, Sebastián Brandoni, explicó que la señal de alerta fue la mortandad reiterada de aves dentro del establecimiento. A partir de esa situación intervino el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que tras los análisis correspondientes confirmó la presencia del virus en un plazo de 48 horas.

Operativo en tres frentes y control en 10 kilómetros

Confirmado el diagnóstico, se activó el protocolo sanitario con medidas en tres niveles: dentro de la granja afectada, en el perímetro inmediato y mediante el seguimiento del personal para descartar posibles contagios humanos, algo que hasta el momento no se registró.

En paralelo, técnicos del organismo inspeccionan establecimientos rurales en un radio de 10 kilómetros para verificar que no existan nuevos focos. En el partido de General Paz funcionan más de 140 galpones de producción avícola, lo que dimensiona la importancia económica del sector en la zona.

Brandoni precisó que la empresa afectada cuenta con más de 20 años de trayectoria y remarcó que no se trata de aves destinadas al consumo directo, sino de reproductoras, lo que repercute en la provisión futura de pollitos.

30.000 aves eliminadas y período de carencia

Como parte del plan de contingencia, se procedió al sacrificio de aproximadamente 30.000 aves. Posteriormente fueron incineradas o enterradas en fosa, y también se descartó el alimento almacenado.

El establecimiento deberá cumplir ahora un período de carencia estimado en 60 días, durante el cual se realizarán tareas intensivas de limpieza, desinfección y fumigación antes de retomar la actividad.

Síntomas y transmisión

El funcionario explicó que el virus puede propagarse a través de aves silvestres, recordando antecedentes recientes en la región. Entre los signos clínicos mencionó la falta de coordinación, plumaje erizado, dificultad respiratoria, diarrea y alteraciones en la calidad de la cáscara de los huevos.

No obstante, subrayó que el riesgo para las personas es bajo y que el problema se concentra en el contacto con el “ave viva”.

Respaldo institucional y situación laboral

Desde el municipio indicaron que trabajan bajo las directivas del Senasa y mantienen diálogo permanente con la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), gremio que nuclea a los empleados del sector.

Asimismo, el intendente Juan Manuel Álvarez mantuvo contactos con el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, y con la subsecretaria de Agricultura y Ganadería, Carla Seaín, quienes pusieron a disposición recursos provinciales ante eventuales necesidades.

Consumo seguro

Las autoridades remarcaron que no existe riesgo en el consumo de carne de pollo ni de huevos, ya que el foco se registró en una granja reproductora y la producción destinada al mercado cuenta con controles sanitarios y trazabilidad.

Mientras continúan las tareas de vigilancia epidemiológica, el desafío inmediato será contener el brote y evitar nuevas detecciones que profundicen el impacto productivo en una de las actividades más relevantes de la economía local.

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