Un informe del Banco Provincia advierte sobre una recuperación impulsada por exportaciones, sin impacto en el poder adquisitivo. El consumo sigue debilitado.
30 de marzo de 2026
La economía argentina comienza a mostrar señales de recuperación en los primeros meses del año. Sin embargo, ese repunte convive con un dato que enciende alarmas: los salarios reales continúan en caída y el mercado interno no logra recomponerse.
El último relevamiento del Banco Provincia expone una dinámica poco frecuente en la historia económica del país: crecimiento en el nivel de actividad junto a una pérdida sostenida del poder adquisitivo. Un fenómeno que, lejos de ser aislado, empieza a repetirse y plantea interrogantes sobre su sostenibilidad.
Según el informe, el principal motor de la mejora económica son las exportaciones, en un contexto atravesado por alta inflación y expectativas desalineadas. Pero ese crecimiento no se traduce en mejores ingresos para los trabajadores.
En concreto, los salarios privados registrados volvieron a caer en términos reales, profundizando una tendencia negativa que se arrastra desde mediados del año pasado. El impacto es directo: menor capacidad de consumo y un mercado interno que continúa debilitándose.
El escenario abre un debate de fondo. Sin recomposición salarial, la recuperación pierde consistencia y queda atada a factores externos. La economía puede mostrar números positivos, pero si los ingresos no acompañan, el crecimiento se vuelve frágil.
El dato es claro: sin mejora en el bolsillo, no hay reactivación sólida.
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