Tras la anulación por un escándalo judicial, el debate se reinicia en San Isidro con estrategias renovadas y una fuerte expectativa sobre las responsabilidades en la muerte del ídolo.
12 de abril de 2026
El juicio por la muerte de Diego Maradona comenzará nuevamente desde cero este martes en los tribunales de San Isidro, luego de la nulidad del proceso anterior que obligó a reiniciar una de las causas más impactantes de los últimos años.
La decisión de retrotraer todo a foja cero se dio tras un episodio sin precedentes protagonizado por la exmagistrada Julieta Makintach, que derivó en la anulación del juicio que había comenzado en 2025. A casi 11 meses de ese hecho, el caso vuelve al centro de la escena judicial con un escenario completamente reconfigurado.
En esta nueva etapa, tanto la Fiscalía como las defensas llegan con estrategias reformuladas. Durante el proceso anterior ya se habían expuesto pruebas clave —audios, videos, chats, peritajes— y declarado más de 50 testigos, pero todo ese material perdió validez tras la nulidad.
Ahora, el nuevo juicio contará con 127 testigos y buscará sostener cierto “factor sorpresa”, evitando repetir exactamente lo ocurrido en la instancia anterior. Sin embargo, el eje central no cambia: determinar si hubo responsabilidad penal en la muerte del exfutbolista.
Desde la acusación sostienen que Maradona “fue dejado a morir” como consecuencia de una desatención médica por parte de los siete imputados, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.
Por el contrario, las defensas argumentarán que el fallecimiento era inevitable debido al delicado estado de salud del paciente y que el paro cardiorrespiratorio que provocó su muerte no estaba directamente vinculado con las especialidades de los profesionales acusados.
En la antesala del juicio, el fiscal Patricio Ferrari fue contundente: el objetivo será “impedir la impunidad de los responsables”. En la misma línea, su colega Cosme Iribarren aseguró que la muerte “fue absolutamente previsible”.
Con un proceso que promete ser extenso, cargado de tensión y con alto impacto público, la Justicia vuelve a enfrentarse a una pregunta clave: si la muerte de Maradona fue consecuencia de su deterioro inevitable o el resultado de una cadena de negligencias. Una respuesta que, a casi seis años de su fallecimiento, sigue esperando definición.
ESCRIBE AQUI