Un relevamiento de AtlasIntel marca el nivel más alto de desaprobación al Gobierno y muestra a la dirigencia fragmentada, sin liderazgos dominantes.
05 de abril de 2026
La última encuesta de AtlasIntel volvió a encender alertas en la política argentina. En un contexto atravesado por el deterioro económico y el malestar social, el estudio no solo refleja un fuerte aumento del rechazo al presidente Javier Milei, sino que también ubica al gobernador bonaerense Axel Kicillof como una de las figuras con mayor proyección dentro de la oposición.
El relevamiento, realizado entre el 20 y el 24 de marzo sobre 5.037 casos y con un margen de error de +/- 1%, forma parte del Latam Pulse, el monitoreo regional que la consultora desarrolla junto a Bloomberg.
El desgaste del Gobierno
El dato más contundente es el nivel de desaprobación de la gestión nacional: alcanza el 61,6%, el valor más alto desde la asunción de Milei. En la misma línea, el 57,4% de los encuestados calificó al Gobierno como “malo” o “muy malo”, frente a un 30,3% que lo consideró “bueno” o “excelente”.
La imagen presidencial también evidencia un deterioro marcado: la valoración positiva ronda el 38%, mientras que la negativa escala al 62%, configurando un balance claramente adverso.
Entre las principales preocupaciones sociales, la corrupción encabeza con el 43,3%, seguida por el desempleo (42,2%) y la inflación junto a los altos precios (35,3%), en un escenario donde el impacto económico aparece como factor central del descontento.
Kicillof gana terreno
En contraste, Axel Kicillof muestra una recuperación sostenida en su imagen. Según el informe, alcanza el 38% de valoración positiva, en línea con Patricia Bullrich, pero con una diferencia clave: su imagen negativa es menor (54% contra 60%), lo que le otorga un diferencial menos desfavorable.
El gobernador bonaerense viene de un recorrido irregular: tras caer a un piso del 26% en mayo de 2025, logró recomponerse y alcanzar picos cercanos al 40% en distintos momentos del último año.
Este repunte coincide con su consolidación política reciente, tras asumir la conducción del Partido Justicialista bonaerense y comenzar a proyectarse en clave nacional de cara a 2027.
Un mapa fragmentado
Más allá de estas figuras, el estudio muestra un escenario de alta dispersión. Ningún dirigente logra despegar con claridad y varios arrastran niveles de rechazo elevados.
Cristina Kirchner registra un 34% de imagen positiva frente a un 60% de negativa, manteniendo centralidad pero con un techo marcado. En el oficialismo, Martín Menem alcanza el 31% de positiva y Santiago Caputo el 25%, ambos con diferenciales negativos.
Mauricio Macri, en tanto, muestra un 24% de imagen positiva y una negativa del 67%, reflejando las dificultades del PRO para reposicionarse.
En el pelotón de menor apoyo aparecen Sergio Massa (22%), Victoria Villarruel (20%), Karina Milei (19%) y Juan Schiaretti (17%), en un contexto donde ninguno logra ampliar significativamente su base.
Un escenario abierto
El panorama que deja la encuesta es el de una dirigencia atomizada, sin liderazgos dominantes y con un oficialismo que enfrenta un desgaste acelerado.
En ese contexto, el crecimiento de Kicillof adquiere relevancia no solo por sus números actuales, sino por la tendencia que marca en un escenario donde la oposición todavía busca ordenarse y construir una alternativa competitiva.
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