La operación militar conjunta sobre territorio iraní desató una rápida represalia con misiles y drones, activó alertas en varios países de Medio Oriente y provocó la suspensión de vuelos internacionales. En ese contexto, el Gobierno argentino decidió aumentar al nivel alto el estado de seguridad en todo el país y reforzar los controles preventivos.
28 de febrero de 2026
Una nueva escalada bélica en Medio Oriente encendió alarmas a nivel mundial. Este sábado, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque de gran magnitud contra Irán, con bombardeos sobre distintas ciudades, incluida Teherán. Según reportes de agencias iraníes, se registraron múltiples explosiones en la capital y en otros centros urbanos estratégicos.
La ofensiva se produjo tras semanas de advertencias y negociaciones fallidas vinculadas al programa nuclear iraní. Los ataques se concentraron, de acuerdo con fuentes oficiales, en instalaciones asociadas al desarrollo nuclear y al sistema de misiles balísticos, así como en objetivos considerados estratégicos por los aliados occidentales.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra posiciones israelíes y objetivos vinculados a Estados Unidos en la región. Las Fuerzas de Defensa de Israel activaron sistemas de alerta en todo el país y pidieron a la población permanecer cerca de refugios antiaéreos ante la posibilidad de nuevos impactos.
Reportes periodísticos también señalaron explosiones en otros puntos del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Bahréin. En este último país, un misil impactó en una base estadounidense. La magnitud del intercambio elevó la preocupación internacional por el riesgo de una ampliación del conflicto.
Impacto regional e interrupciones aéreas
El recrudecimiento de la situación provocó el cierre parcial de espacios aéreos en la región y la suspensión de vuelos hacia Medio Oriente por parte de aerolíneas internacionales como Air France, Lufthansa, Turkish Airlines, SWISS y Air India.
Las representaciones diplomáticas estadounidenses en el Golfo emitieron advertencias de seguridad, mientras gobiernos de distintos continentes monitorean la evolución de los acontecimientos.
Organismos internacionales reiteraron llamados a la contención y a la búsqueda de canales diplomáticos para evitar una escalada mayor. La comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de un conflicto de mayor alcance, con consecuencias humanitarias, económicas y geopolíticas de impacto global. Las guerras, cualquiera sea su origen o justificación, implican pérdidas humanas, desplazamientos forzados y daños difíciles de revertir.
Argentina eleva el nivel de seguridad
En este contexto internacional, el Gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei, celebró la acción bélica. La Cancillería apoyó las acciones en Medio Oriente para “neutralizar la amenaza que representa el régimen iraní» y luego, resolvió elevar al nivel alto el estado de seguridad en todo el territorio nacional.
La medida contempla el refuerzo de los protocolos de vigilancia y control, especialmente en pasos fronterizos y en áreas consideradas sensibles, así como la revisión de los sistemas de alerta temprana. Según se informó oficialmente, se mantiene coordinación permanente con organismos de inteligencia y fuerzas de seguridad para monitorear cualquier eventualidad que pudiera derivarse del escenario internacional.
Las autoridades indicaron que el objetivo es preservar la estabilidad interna y actuar de manera preventiva ante posibles repercusiones indirectas del conflicto. Por el momento, no se reportaron incidentes en territorio argentino vinculados a la crisis en Medio Oriente.
La evolución del enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán mantiene en vilo a la comunidad internacional. Mientras continúan los intercambios militares y las advertencias cruzadas, crecen los llamados globales a desescalar la violencia y retomar vías diplomáticas que eviten una nueva guerra de mayores proporciones.
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