Axel Kicillof firmó un decreto clave para garantizar la continuidad del transporte público en el AMBA ante el ajuste y la salida del Estado nacional.
El gobierno de la provincia de Buenos Aires avanzó con una decisión clave para sostener el funcionamiento del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) frente al retiro del Estado nacional. A través de un decreto firmado por el gobernador Axel Kicillof, se creó un nuevo Régimen de Compensaciones Tarifarias destinado a garantizar la continuidad del servicio y evitar que el ajuste impacte de lleno en el bolsillo de los usuarios.
La medida alcanza a las líneas urbanas y suburbanas de jurisdicción provincial y municipal que operan en el conurbano bonaerense y zonas aledañas, y se inscribe en un proceso que la Provincia viene sosteniendo desde 2018, cuando comenzó a absorber el financiamiento del sistema tras la eliminación del régimen nacional de subsidios.
Con el vencimiento del convenio con el Estado nacional previsto para el 31 de diciembre de 2025, el Ejecutivo bonaerense resolvió avanzar con un esquema propio, apoyado en herramientas de control y monitoreo, para cubrir el vacío que deja la Nación en el financiamiento del transporte.
Un régimen propio para sostener el servicio
El decreto establece que el Ministerio de Transporte bonaerense será la autoridad de aplicación del nuevo régimen y tendrá a su cargo la definición de la metodología de cálculo, distribución y rendición de las compensaciones económicas. El objetivo central es garantizar “condiciones de regularidad, continuidad y accesibilidad” del sistema en un contexto de fuerte presión presupuestaria.
Según el texto oficial, el esquema apunta a contribuir al sostenimiento económico-financiero del transporte público, amortiguando el impacto del recorte de transferencias nacionales sobre las empresas y los usuarios.
En ese marco, la Provincia también aprobó un nuevo convenio con Nación Servicios S.A. para asegurar la continuidad del sistema SUBE, tanto como medio de pago como herramienta central para el procesamiento de datos operativos. El uso de esta plataforma permitirá un relevamiento más preciso de la cantidad de pasajeros, los kilómetros recorridos y los costos reales de prestación del servicio.
Control, datos y condiciones para acceder a las compensaciones
El nuevo régimen incorpora mecanismos de control basados en el reporte electrónico de kilómetros, el monitoreo de la demanda y la información provista por el sistema SUBE. Además, obliga a los municipios a homologar los cuadros tarifarios provinciales como condición para acceder a las compensaciones.
El decreto también prevé mecanismos de recupero de fondos en caso de pagos indebidos y aclara que el otorgamiento de las compensaciones no genera derechos adquiridos ni compromisos permanentes, ya que el esquema está sujeto a disponibilidad presupuestaria y evaluaciones periódicas.
En términos normativos, la medida introduce cambios estructurales en el sistema bonaerense de transporte: incorpora formalmente la categoría de servicio “suburbano” y elimina la de “rural”, al considerar que ya no responde a la configuración actual del AMBA y su expansión urbana.
Más de 40 municipios alcanzados
El régimen comprende a más de 40 municipios del AMBA, entre ellos La Matanza, Quilmes, Lomas de Zamora, Avellaneda, La Plata, Pilar, Tigre y San Isidro, aunque deja abierta la posibilidad de sumar nuevos distritos en función del crecimiento urbano.
De este modo, la Provincia busca sostener el transporte público como un servicio esencial, en un escenario marcado por el retiro del Estado nacional y la redefinición del esquema de subsidios. La decisión refuerza el rol del gobierno bonaerense como garante del sistema frente a un contexto de ajuste que vuelve a tensionar al AMBA.
ESCRIBE AQUI