Una investigación de la firma de ciberseguridad Hunt.io reveló que un grupo de atacantes con sede presunta en China integró dos modelos de inteligencia artificial —Claude Code, de Anthropic, y DeepSeek-v4-pro— como piezas operativas centrales de una campaña de espionaje contra sistemas gubernamentales de Afganistán, Tailandia y Taiwán, además de reconocimiento sobre blancos en Estados Unidos.
22 de julio de 2026
El hallazgo abre un debate que hasta hace poco parecía ciencia ficción: ¿qué pasa cuando la inteligencia artificial deja de ser una herramienta de apoyo para convertirse en el motor mismo de un ataque informático?
Cómo se descubrió la operación
Investigadores de Hunt.io detectaron la campaña en junio de 2026 mientras rastreaban una infraestructura de comando y control conocida como TencShell, vinculada previamente a actividad asociada a China. El seguimiento de una huella digital compartida los condujo a un directorio expuesto en un servidor, que contenía código fuente de víctimas, herramientas de explotación, plantillas de phishing, registros de operadores, muestras de malware y notas escritas en chino simplificado.
Según el informe, el directorio contenía 2.431 archivos y 80 subcarpetas. Los investigadores notificaron a las organizaciones afectadas y a los organismos nacionales de respuesta a incidentes el 6 de julio, y esperaron siete días antes de publicar el hallazgo.
Un reparto de tareas entre dos inteligencias artificiales
Lo que más llamó la atención de los especialistas no fue solo el alcance del ataque, sino la forma en que los atacantes organizaron el trabajo entre las dos herramientas de IA. Según los registros recuperados, existió una división de tareas programática entre ambos modelos: Claude Code se utilizó para la interacción con herramientas de forma autónoma, el manejo de entornos de terminal, la ejecución de comandos y el mantenimiento de sesiones de trabajo persistentes.
DeepSeek-v4-pro, en cambio, fue empleado exclusivamente para el razonamiento de ataque de alto nivel, la generación de scripts, la lógica de evasión de seguridad y la adaptación de exploits. Un archivo de instrucciones central, del tipo que utilizan los equipos de desarrollo legítimos para guiar a sus agentes de IA, dirigía al sistema automatizado para construir, probar y optimizar dinámicamente infraestructura de phishing.
Qué se logró comprometer
Un sistema administrativo del gobierno de Tailandia fue vulnerado mediante inyección SQL, exponiendo nombres, números de identificación nacional y cargos de empleados públicos. En Afganistán, se comprometió una aplicación de reclamos ciudadanos, de la que se extrajeron código fuente, credenciales y claves de cifrado. Contra Estados Unidos, la actividad se limitó a reconocimiento y preparación: aparecieron sistemas de la NASA en los registros de escaneo, aunque no fueron atacados, y se hallaron páginas de phishing clonadas sin terminar que imitaban a organismos oficiales.
No es la primera vez
En noviembre de 2025, Anthropic ya había informado que un grupo vinculado al gobierno chino, identificado como GTG-1002, había manipulado a Claude Code para automatizar entre el 80 y el 90 por ciento de una campaña de intrusiones de varias etapas contra empresas y organismos estatales. Aquella vez, según trascendió, los atacantes convencieron al sistema de que trabajaba para una firma de ciberseguridad legítima realizando pruebas defensivas.
El debate que deja abierto
Los propios investigadores remarcan que no se trató de una capacidad exótica: DeepSeek-v4-pro es un modelo público, parte de una línea de vista previa lanzada en abril de 2026, accedido a través de su API disponible para cualquier usuario. El problema, señalan, no es que existan herramientas de inteligencia artificial capaces de esto, sino la falta de controles suficientes para impedir que se usen con fines maliciosos.
El caso reabre una pregunta que excede lo técnico: si una inteligencia artificial puede ejecutar entre el 80 y el 90 por ciento de un ciberataque de forma autónoma, ¿quién es responsable cuando algo sale mal: la empresa que desarrolló el modelo, la que lo dejó usar sin control, o solo el atacante que lo manipuló?
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