Plan Maestro del Río Salado: Kicillof impulsa la etapa final frente a la inacción nacional

La Provincia lanza la licitación del Tramo V y cuestiona la paralización del IV por parte de Nación. La obra busca recuperar 400 mil hectáreas, mitigar inundaciones y fortalecer el desarrollo productivo bonaerense.

05 de enero de 2026

El gobierno de la provincia de Buenos Aires avanzó con la licitación de las etapas 1 y 2 del Tramo V del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado, una de las obras hidráulicas más estratégicas de la historia reciente de la provincia. La iniciativa, impulsada por el ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, apunta a continuar con la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río en un sector clave del centro-noroeste bonaerense.

Los trabajos abarcan más de 60 kilómetros, atravesando los partidos de Alberti, Bragado y Chacabuco, con un impacto directo sobre miles de hectáreas productivas. La inversión estimada asciende a 138 millones de dólares, financiados mediante un préstamo del Banco Europeo de Inversión (BEI) por 110 millones y aportes del Tesoro provincial. La apertura de sobres está prevista para el 26 de febrero y el inicio de las obras se espera para el último trimestre de 2026.

“Por decisión del gobernador Axel Kicillof, la Provincia de Buenos Aires va a financiar la última etapa de una de las obras más estratégicas y emblemáticas de los últimos 30 años”, indicaron desde Infraestructura.

Recuperación productiva y gestión ambiental

Desde la Provincia destacaron que la concreción del Tramo V permitirá recuperar cerca de 400 mil hectáreas productivas y mejorar sustancialmente la capacidad de escurrimiento del río, triplicando su sección actual. Además, se intervendrán siete puentes —cinco viales y dos ferroviarios— que hoy funcionan como cuellos de botella frente a crecidas extraordinarias.

“El Plan Maestro del río Salado es una solución estructural para cuidar a nuestra gente, fortalecer el desarrollo productivo bonaerense y planificar el territorio”, sostuvo el ministro Javier Rodríguez. “Tenemos una mirada federal de la provincia de Buenos Aires, a partir de la convicción de que no hay municipios ni bonaerenses de primera y de segunda”.

El proyecto contempla también un fuerte componente ambiental, con preservación de humedales, gestión integral de excedentes hídricos y mitigación de los efectos de inundaciones y sequías, fenómenos cada vez más frecuentes en la región pampeana.

La disputa con la Nación por el Tramo IV

Mientras la Provincia avanza con el Tramo V, el Tramo IV permanece parcialmente paralizado por decisión del Gobierno Nacional, que no ha ejecutado la etapa 2 a pesar de contar con fondos específicos provenientes del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica.

Según Rodríguez, “celebramos que ya esté encaminado el proceso para llevar adelante la etapa 5, que es la última del dragado del Salado, pero no podemos dejar de reclamar por la paralización por parte del gobierno de Javier Milei de la etapa 4.2, a pesar de que existe el Fondo Hídrico conformado por recursos que se recaudan con este fin”.

El Tramo IV incluye cuatro etapas y alcanza 212 km del curso del río, afectando directamente a más de 10 mil hectáreas. La paralización de los subtramos A, B y C genera consecuencias negativas para la provincia y retrasa la finalización completa del Plan Maestro, una política de Estado que abarca 531 km de la cuenca, 59 municipios y beneficia directamente a más de 1,5 millones de bonaerenses.

“La obra permite mitigar los efectos de las inundaciones, amplía la frontera agropecuaria de toda la cuenca y mejora la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses”, concluyeron desde Infraestructura, y advirtieron que la Nación “lleva a la Argentina por un camino equivocado cuando deja al país sin infraestructura”.

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