Prevenir es cuidarnos: Hantavirus, dengue y el rol de una ciudad limpia

Cuidar el ambiente también es cuidar la salud. La correcta disposición de residuos y la limpieza de patios y baldíos son claves para prevenir el Hantavirus y el dengue

La prevención de enfermedades comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas. Mantener hábitos saludables, un entorno limpio y espacios públicos cuidados es clave para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por animales y vectores, como el Hantavirus y el dengue.

Qué es el Hantavirus y cómo podemos prevenirlo

El Hantavirus es una enfermedad viral grave que se transmite principalmente por el contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados, especialmente cuando estos residuos se secan y se dispersan en el aire.

¿Cómo prevenirlo?

 Mantenga patios, galpones y terrenos limpios y ordenados.

Evite la acumulación de basura, maderas, chatarra o restos de poda en el espacio público.

Sellar grietas y accesorios en viviendas y depósitos.

Ventile los espacios cerrados antes de ingresar y limpie con agua y lavandina, evitando la barrera en seco.

Use guantes y protección al limpiar lugares donde pueda haber presencia de roedores.

Síntomas a tener en cuenta:

Fiebre alta

Dolores musculares intensos

Dolor de cabeza

Náuseas, vómitos o diarrea

Dificultad respiratoria en etapas más avanzadas

Ante la aparición de estos síntomas, es fundamental consultar de inmediato al sistema de salud oa su médico de cabecera e informar si hubo contacto con zonas rurales o lugares con posible presencia de roedores.

Por otra parte, el dengue es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que se reproduce en recipientes con agua estancada. La prevención depende en gran parte de evitar estos criaderos.

Medidas claves para prevenirlo:

Vaciar, tapar o dar vuelta recipientes que acumulen agua.

Mantener patios y terrenos libres de residuos.

Desechar correctamente neumáticos, botellas y objetos en desuso.

Usar repelente y protección en épocas de mayor circulación del mosquito.

En épocas de mayor afluencia de estas enfermedades lo mejor siempre es prevenir, el momento es ahora.

Por eso, los microbasurales no solo afectan el paisaje urbano: son un riesgo directo para la salud. La acumulación de residuos genera refugio y alimento para roedores, y al mismo tiempo favorece la presencia de mosquitos.

Evitar arrojar basura en espacios públicos, usar correctamente los contenedores y respetar los días y horarios de recolección es una acción simple que impacta directamente en la prevención de enfermedades.

Cuidar la salud también es cuidar el ambiente. Cada bolsa de basura bien dispuesta, cada patio limpio y cada baldío cuidado es una barrera más contra enfermedades evitables.

Una ciudad limpia es una ciudad más saludable. Prevenir hoy es cuidarnos entre todos.

 

 

 

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