El juez federal Martín Bava dictó una medida de no innovar en el cementerio local tras un testimonio que apunta a posibles enterramientos clandestinos vinculados a los “vuelos de la muerte”.
30 de marzo de 2026
VILLA GESELL – Un nuevo capítulo en la búsqueda de verdad y memoria se abrió en Villa Gesell. El juez federal de Dolores, Martín Bava, ordenó una medida de no innovar en el cementerio municipal ante la sospecha de que allí podrían estar enterradas víctimas de la última dictadura cívico-militar.
La decisión se tomó tras la declaración de Marcela González, una vecina que aportó un testimonio clave. Según relató, su madre —empleada municipal desde 1975— realizó a comienzos de los años ‘80 un relevamiento en el cementerio y detectó numerosas tumbas sin identificación ni registro oficial.
“Había un montón de tumbas que no tenían nombre, ni registro ni nada… eran personas que habían llevado de noche”, afirmó González, en referencia a lo que le habría explicado el entonces encargado del lugar.
De acuerdo a ese testimonio, existirían al menos 18 tumbas NN, e incluso en una de ellas habría restos de dos personas. La estimación abre la posibilidad de que haya al menos 19 víctimas enterradas sin identificar.
Medida judicial y preservación
A partir de estos datos, y ante la posibilidad de que se realizaran exhumaciones por tareas de limpieza previstas desde el año pasado, los abogados querellantes solicitaron preservar el lugar.
El juez Bava consideró la medida “razonable, útil, pertinente y necesaria” y dispuso frenar cualquier modificación en la sección L del cementerio y en todas las sepulturas ingresadas entre 1976 y 1983.
Además, ordenó relevar las tumbas NN, solicitar los libros históricos y reconstruir todos los movimientos realizados en el predio desde su creación.
Un testimonio que rompe el silencio
González también reveló que su madre volvía con miedo de esas tareas y que durante años eligió no hablar del tema. Tras su fallecimiento, decidió declarar. “Es una cuestión de empatía, de que alguien pueda saber dónde están sus familiares desaparecidos”, sostuvo.
Su relato se conecta con una de las prácticas más brutales del terrorismo de Estado: los llamados “vuelos de la muerte”, mediante los cuales personas secuestradas eran arrojadas al mar para hacer desaparecer sus cuerpos.
Antecedentes y contexto
La investigación se inscribe en una línea de causas que ya lograron probar judicialmente estos mecanismos. Entre 1976 y 1979, al menos 76 cuerpos aparecieron en costas bonaerenses y uruguayas; 43 de ellos fueron identificados.
También existen antecedentes en la región: en 2022, el propio Bava procesó a funcionarios y policías por encubrimiento en la aparición de cadáveres en playas del Partido de la Costa, una causa que aún espera juicio.
La medida en Villa Gesell no solo busca preservar posibles pruebas. También reactiva una pregunta que atraviesa décadas: cuántas historias siguen enterradas sin nombre y cuántas familias aún esperan respuestas.
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