Suspendieron a un médico del Hospital San Martín de La Plata por expresiones antisemitas en redes sociales

El Ministerio de Salud bonaerense inició una investigación administrativa y judicial tras la difusión de mensajes violentos y discriminatorios. El ministro Nicolás Kreplak fue tajante: “Son incompatibles con la práctica médica”.

12 de enero de 2026

El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires decidió suspender a un médico del Hospital General José de San Martín de La Plata luego de que se conocieran comentarios antisemitas y violentos publicados en sus redes sociales. La medida fue confirmada por el propio ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, a través de sus cuentas oficiales.

“El profesional se encuentra suspendido y en un proceso de investigación administrativa y judicial, a fin de realizar una evaluación bajo un comité ético, técnico y profesional que definirá si corresponde o no que pueda retomar su proceso de formación”, informó el funcionario.

El médico en cuestión fue identificado como Miqueas Martínez Secchi, integrante del área de terapia intensiva. En su cuenta de X había publicado un mensaje de extrema gravedad: “No hay que cortarles el prepucio. Hay que cortarles las yugulares y las carótidas de lado a lado”, una expresión que generó un inmediato repudio social y político.

Según explicó Kreplak, la decisión del Ministerio no se basó únicamente en ese posteo, sino que se tomó luego de conocerseeste mensaje coincidente con otros comportamientos previos, lo que encendió las alarmas dentro del sistema de salud provincial.

“El ejercicio de la medicina es absolutamente incompatible con cualquier mensaje agresivo o de falta de respeto por la vida humana”, sostuvo el ministro, y remarcó que esos valores son fundamentales en la formación y el desempeño de cualquier profesional de la salud.

Kreplak fue aún más contundente al señalar que “la salud es uno de los bienes esenciales de la sociedad” y que resulta indispensable ser tajantes frente a cualquier hecho de discriminación o racismo. En ese sentido, aclaró que el mismo accionar corresponde ante expresiones de odio dirigidas a comunidades judías, mapuches, pueblos originarios, comunidades islámicas o contra cualquier identidad sexual, étnica o religiosa.

El caso vuelve a poner en discusión los límites entre la libertad de expresión y la responsabilidad ética de quienes integran el sistema de salud, un ámbito donde la confianza social, el respeto por la vida y la dignidad humana no son negociables. La investigación en curso deberá determinar las responsabilidades y definir el futuro profesional del médico suspendido.

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