
Elegir un epitafio siempre resulta difícil: el espacio reducido limita lo que puede decirse sobre un ser querido. Frente a esto, la empresa The Story Of, con sede en Cork (Irlanda), propone una alternativa tecnológica: incluir un código QR en la lápida que conduce a una página personal donde se conserva la historia del fallecido.
La iniciativa busca que las familias puedan construir un recuerdo más completo, con imágenes, videos y testimonios, al que sólo se accede escaneando el código. La idea surge de la premisa de que millones de vidas quedan sin relato al momento de la muerte, y que narrarlas fortalece vínculos entre generaciones.
“Cuando las personas mayores tienen espacio para recordar sus vidas, se benefician en su salud mental”, explicó Judie Russell, cofundadora de la compañía. Además, destacó que compartir historias familiares ayuda a los niños a comprender sus experiencias y a generar lazos más fuertes.
El servicio cuesta unos 400 dólares e incluye un QR físico y una página vinculada, pero si la familia necesita asistencia profesional para grabar videos o redactar contenidos, el precio puede ascender a 5.000 dólares.
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