Un fenómeno meteorológico extremo sorprendió a turistas en la costa atlántica. Defensa Civil confirmó una víctima fatal y al menos 35 personas heridas tras el impacto de una ola de hasta cinco metros.
12 de enero de 2026
Un episodio meteorológico extremo sacudió este lunes la tranquilidad de la costa atlántica bonaerense y tuvo su desenlace más grave en Santa Clara del Mar, donde un hombre murió luego de ser arrastrado por una ola gigante que, según testigos, alcanzó los cinco metros de altura.
La información fue confirmada por el titular de Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires, Fabián García, quien además indicó que el fenómeno dejó un saldo de al menos 35 personas heridas. Testimonios recogidos en el lugar describieron la situación como caótica y totalmente inesperada.
De acuerdo a los primeros relatos, la víctima fatal habría golpeado su cabeza contra las rocas tras ser empujada violentamente por el mar. Minutos antes del impacto, el agua se habría retirado de la costa de manera abrupta, para luego regresar con una fuerza inusual, generando una ola de gran magnitud.
Turistas que se encontraban en la zona de California Beach relataron que el mar comenzó a arrastrar bolsos, sombrillas y reposeras, obligando a los presentes a ayudarse entre sí para evitar ser llevados por la correntada. La escena derivó en una evacuación preventiva de todas las playas del sector.
“Hay una persona fallecida, un joven, un varón, aparentemente fue empujado por el agua y golpeó contra unas rocas. Esto es un evento imprevisible, son olas vagabundas o mini tsunamis, sin causas científicas confirmadas y sin certeza de repetición”, explicó García en declaraciones televisivas.
Además del fallecido, se reportó que un hombre sufrió un infarto y que decenas de personas presentaron lesiones de distinta consideración. Personal policial, servicios de emergencia y Defensa Civil actuaron de inmediato para asistir a los heridos y garantizar la seguridad en la zona.
Guardavidas que participaron del operativo coincidieron en destacar la rapidez y violencia del fenómeno. “El mar se retiró de golpe y volvió con una magnitud impresionante. Había miles de personas en el agua. Fue tremendo”, relató uno de los rescatistas. Otro agregó: “Se formó un remolino oscuro, algo horrible de ver”.
El fenómeno, conocido como “olas vagabundas”, ya había tenido antecedentes en la región, aunque sin víctimas fatales. Las autoridades continúan monitoreando la situación y no descartan reforzar medidas de prevención en otras localidades de la Costa Atlántica.
Esta vez, el mar —otra vez— dejó en claro que cuando cambia las reglas, no avisa. Y no perdona.
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