Alarma en una escuela de Madariaga: un alumno llevó un arma de juguete y activaron el protocolo

El episodio ocurrió en el colegio Sagrado Corazón y se suma a una seguidilla de amenazas en establecimientos educativos de la ciudad. Investiga la DDI.

24 de abril de 2026

General Madariaga.- BUENOS AIRES  –   Un adolescente de 15 años generó preocupación en el colegio Sagrado Corazón de General Madariaga tras ingresar con un arma de juguete y exhibirla dentro del establecimiento durante la jornada del miércoles. La situación obligó a las autoridades a activar el protocolo de seguridad y radicar una denuncia.

Si bien fuentes locales confirmaron que el arma “claramente era de juguete” —incluso con cebitas—, el contexto en el que ocurrió el hecho encendió todas las alarmas. Testigos indicaron que el joven realizó movimientos simulando disparos, lo que derivó en la intervención inmediata de directivos.

El caso se produce en medio de un clima nacional sensible, atravesado por reiteradas amenazas de tiroteos en escuelas y por la reciente tragedia en San Cristóbal, Santa Fe, donde un alumno de 15 años mató a un compañero de 13 dentro de un establecimiento educativo.

Desde la institución educativa de Madariaga aclararon que no se trató como una simple broma. Por estas horas, analizan posibles sanciones disciplinarias contra el estudiante, en una postura que busca marcar un límite ante situaciones que, aunque no impliquen armas reales, generan temor y desestabilizan el normal desarrollo de las clases.

El episodio no es aislado. La semana pasada, el mismo colegio fue escenario de otra situación preocupante: apareció una amenaza escrita en un banco que advertía sobre una supuesta bomba. A esto se suma una seguidilla de casos en otros establecimientos de la ciudad.

Según se informó en el programa radial Informe Central, en apenas 72 horas se registraron al menos cinco denuncias por intimidación pública en escuelas de General Madariaga. Los mensajes aparecieron en la Escuela Secundaria N°1, la Escuela Técnica, la Escuela Agraria, el propio Sagrado Corazón y también en la Escuela Especial.

“En el 99,9% de los casos son bromas. Antes se hacía para esquivar una clase o un examen, ahora solo buscan suspender actividades”, señalaron desde el programa. Sin embargo, advirtieron que estas conductas activan protocolos que implican la intervención policial y judicial.

La investigación quedó en manos de la DDI, que ya trabaja en algunos de los casos mediante análisis de imágenes y tareas de campo para identificar a los responsables. No es un dato menor: desde la Justicia advirtieron que, de individualizarse a los autores, podrían ordenarse allanamientos en domicilios particulares, con consecuencias legales que también alcanzarían a sus familias.

En paralelo, autoridades educativas, municipales y policiales mantienen reuniones para definir medidas frente a una problemática que crece. El desafío es claro: frenar una escalada de hechos que, aunque muchas veces se presenten como “bromas”, ocurren en un contexto donde el margen para minimizar riesgos es cada vez menor.

fuente e imagen: entrelíneas.info

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