Karina Villarruel, de 43 años, fue encontrada sin vida en su vivienda y su pareja había dado aviso al 911. La investigación comenzó como una posible muerte natural, pero el examen forense determinó que murió por asfixia mecánica. El hombre quedó detenido e imputado.
21 de septiembre de 2026
MORENO- Una investigación que inicialmente apuntaba a una muerte por causas naturales terminó convirtiéndose en un expediente por femicidio en la localidad bonaerense de Moreno. La víctima fue identificada como Karina Villarruel, de 43 años, quien padecía cáncer de colon y fue encontrada sin vida en su vivienda.
El alerta se produjo luego de un llamado al 911 realizado por su pareja, Lucas Matías Nittioli, de 35 años. De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el hombre manifestó que se había despertado y había encontrado a Villarruel muerta junto a la cama.
Cuando los primeros efectivos llegaron al domicilio, ubicado sobre la calle Italia al 900, no encontraron signos evidentes de violencia ni un desorden que permitiera advertir inicialmente la intervención de otra persona. Ante la falta de certezas sobre las circunstancias del fallecimiento, la Fiscalía dispuso que el cuerpo fuera trasladado para realizar la autopsia.
El resultado de la autopsia modificó la investigación
El informe forense cambió por completo el rumbo del expediente. La autopsia estableció que Villarruel murió como consecuencia de una insuficiencia respiratoria provocada por asfixia mecánica mediante compresión externa.
Ese resultado descartó que el fallecimiento pudiera atribuirse a una causa natural vinculada con la enfermedad que padecía la mujer y llevó a los investigadores a concentrarse en las circunstancias en las que se produjo la muerte.
A partir de las conclusiones de los peritos, la Fiscalía avanzó sobre la pareja de la víctima. Nittioli fue convocado para ser sometido a un examen médico, en el que se detectaron lesiones recientes en ambos antebrazos.
Los investigadores consideraron que esas marcas podían ser compatibles con rasguños producidos durante un forcejeo. Posteriormente, fueron cotejadas con material genético obtenido de las uñas de Villarruel y, según la información difundida sobre la causa, los resultados fueron considerados compatibles con una acción defensiva de la mujer.
Con esos elementos, Nittioli quedó detenido y a disposición de la Justicia. La investigación está a cargo de la UFI N.º 4 de Moreno-General Rodríguez, encabezada por el fiscal Martín Borgnia.
La familia también habló de violencia previa
Mientras la investigación judicial avanza, familiares de Villarruel realizaron fuertes acusaciones contra su pareja y señalaron que la mujer habría atravesado situaciones de violencia antes de su muerte.
Entre otras cuestiones, aseguraron que Nittioli ejercía control sobre ella, que le habría quitado el teléfono celular y que le impedía mantener contacto habitual con sus hijos. También sostuvieron que existieron episodios de violencia que la mujer no habría denunciado formalmente.
Estas manifestaciones forman parte de la reconstrucción que intenta realizar la Justicia y deberán ser corroboradas mediante testimonios y otras pruebas incorporadas al expediente.
Una causa que comenzó de una manera y terminó tomando otro rumbo
La investigación por la muerte de Karina Villarruel muestra cómo una autopsia puede modificar sustancialmente una causa que, en sus primeras horas, parecía responder a un cuadro de salud preexistente.
Ahora, la Justicia deberá reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda, determinar las circunstancias exactas de la muerte y establecer la responsabilidad penal del hombre que permanece detenido.
Nittioli se encuentra imputado por el homicidio de su pareja en un contexto de violencia de género. Como ocurre en toda investigación penal, la acusación deberá ser sostenida con pruebas durante el proceso judicial y será la Justicia la que determine, finalmente, su responsabilidad.
fuente e imagen: 0223
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