El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense participó de la 5ª Semana de Tranqueras Abiertas en la Chacra Experimental de Chascomús. Destacó los desarrollos destinados a mejorar la producción, habló de tecnología aplicada al campo y cuestionó con dureza las políticas nacionales sobre el INTA.
06 de octubre de 2026
Chascomús, -BUENOS AIRES – La Chacra Experimental de Chascomús volvió a convertirse este lunes en una vidriera del trabajo científico y tecnológico que se desarrolla para el sector agropecuario bonaerense.
En el marco de la 5ª edición de la Semana de Tranqueras Abiertas, el ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, participó del cierre de la primera jornada y puso en valor el papel de estos establecimientos como vínculo directo entre la investigación y quienes producen.
La iniciativa se desarrolla del 5 al 9 de octubre y abre las puertas de las 16 Chacras Experimentales que integran la red del Ministerio de Desarrollo Agrario, con actividades destinadas a productores, profesionales, estudiantes y a la comunidad en general.
De la investigación al campo: “que llegue directamente al productor”
Rodríguez planteó que el objetivo no es que la investigación quede encerrada en laboratorios o en informes técnicos, sino que pueda convertirse en herramientas concretas para quienes trabajan todos los días en el campo.
La idea, explicó, es que las Chacras funcionen como espacios de experimentación, capacitación y transferencia tecnológica, adaptados a las características productivas de cada región.
La red provincial justamente tiene entre sus objetivos generar soluciones científico-tecnológicas para los desafíos cotidianos de los productores y promover innovaciones que permitan mejorar la productividad y la sustentabilidad.
El desarrollo nacido en Chascomús que busca mejorar la ganadería
Uno de los ejemplos que el ministro destacó fue el trabajo realizado en la Chacra Experimental local con Lotus tenuis, una especie forrajera de particular importancia para la ganadería de la Cuenca del Salado.
Rodríguez resaltó la variedad Lotus tenuis MDA Manantiales, desarrollada en Chascomús y registrada oficialmente en 2021, luego de más de 15 años de investigación.
Se trata de una variedad adaptada a condiciones características de la región, con alta producción de forraje, buena emergencia y resistencia frente a condiciones climáticas adversas. En 2025, la Provincia avanzó además con un convenio para su multiplicación y comercialización a través de una cooperativa de productores.
“Venimos trabajando mucho en esta línea de mejoramiento vegetal”, señaló Rodríguez al referirse a este tipo de desarrollos.
Trigo, avena, tomate y genética animal
El trabajo de las Chacras, sin embargo, va mucho más allá de una sola especie.
Durante su visita, el ministro destacó que en distintos establecimientos de la red provincial se desarrollan investigaciones sobre trigo, trigo candeal, avena y tomate, entre otras producciones.
También mencionó los trabajos de mejoramiento genético en ganado bovino, ovino y porcino, una línea que apunta a fortalecer la producción desde la genética y el manejo.
La Semana de Tranqueras Abiertas fue pensada justamente para que productores y estudiantes puedan conocer de primera mano estos ensayos y desarrollos.
El campo que ya empezó a manejarse con tecnología
Otro de los conceptos sobre los que Rodríguez hizo especial hincapié fue el crecimiento de las herramientas conocidas como Agtech, es decir, la aplicación de tecnologías digitales, biotecnológicas y mecánicas al sector agropecuario.
El objetivo es mejorar la eficiencia, aumentar la productividad y utilizar de manera más inteligente los recursos.
Entre los ejemplos mencionó los “bebederos inteligentes”, los sistemas de manejo inteligente del rodeo y distintas tecnologías aplicadas a la producción apícola.
Uno de los casos destacados es el Apiario de Bover, donde se incorporó un sistema de sensores que permite a los productores controlar a distancia distintos parámetros de las colmenas.
Para Rodríguez, estas herramientas resultan cada vez más necesarias en un sector que enfrenta cambios tecnológicos cada vez más veloces.
“No podemos quedarnos afuera” de la revolución tecnológica
El funcionario sostuvo que encuentros como el desarrollado en Chascomús permiten que productores, técnicos y estudiantes conozcan herramientas que rápidamente pueden modificar la manera de producir.
La propuesta de la Provincia busca precisamente acortar la distancia entre la investigación científica y la producción, algo que el Ministerio presenta como una de las funciones centrales de su red de Chacras Experimentales.
En ese sentido, Rodríguez planteó que el desafío es acompañar al sector agropecuario frente a una transformación tecnológica que avanza a gran velocidad a nivel mundial.
La crítica más dura: “se están truncando líneas de investigación”
La visita del ministro también tuvo un fuerte componente político.
Rodríguez cuestionó las decisiones del Gobierno nacional respecto del INTA, organismo al que consideró fundamental para el desarrollo tecnológico y productivo del país.
Según su planteo, los retiros voluntarios y otras medidas adoptadas a nivel nacional están provocando un debilitamiento de las capacidades de investigación.
El ministro calificó como un error que, justamente en un momento de fuerte aceleración tecnológica, se reduzcan recursos y personal destinados a investigar y desarrollar nuevas herramientas para el sector.
La Provincia ya había expresado públicamente una posición similar. En 2025, Rodríguez había cuestionado el debilitamiento del INTA y sostenido que la investigación y la tecnología son elementos centrales para mejorar la competitividad agropecuaria.
“Hay investigaciones de diez o veinte años que se están dilapidando”
Rodríguez fue todavía más lejos al referirse a las consecuencias que, a su entender, podrían tener esas decisiones.
Su preocupación, explicó, no se limita a la pérdida de puestos de trabajo o a una disminución inmediata de recursos. El problema mayor estaría en interrumpir investigaciones que llevan años de desarrollo.
“Hay proyectos e investigaciones que llevan un trabajo de diez o veinte años, que hoy se están dilapidando”, sostuvo.
La frase resume la principal preocupación planteada por el funcionario durante su visita: que el país termine perdiendo conocimiento acumulado justo cuando la tecnología está modificando a gran velocidad las formas de producir.
Una Chacra que busca que la ciencia termine en el campo
La jornada dejó así una imagen que excede una actividad institucional.
En Chascomús, una parte de la investigación pública que se desarrolla desde hace años busca transformarse en semillas, genética, sistemas de manejo y tecnología concreta para productores.
La Chacra Experimental local forma parte de una red de 16 establecimientos que la Provincia utiliza como espacios de investigación, experimentación, capacitación y transferencia tecnológica.
Y mientras durante esta semana las tranqueras permanecen abiertas para mostrar ese trabajo, queda planteado también un debate de fondo: qué lugar tendrá la investigación pública en el futuro productivo de la Argentina y cuánto conocimiento podrá sostenerse si los proyectos de largo plazo pierden continuidad.
En medio de ese debate, Chascomús exhibe un desarrollo propio como ejemplo concreto de lo que puede surgir cuando la investigación permanece durante años vinculada a las necesidades de una región productiva.
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