Un informe del Observatorio del Trabajo Informático reveló que el sector registró un freno histórico en la creación de puestos de trabajo. También advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral.
03 de julio de 2026
La industria tecnológica argentina, considerada durante años uno de los motores de generación de empleo privado, atraviesa un cambio de tendencia que preocupa al sector. Por primera vez en más de dos décadas, dejó de crear puestos de trabajo de manera sostenida, según el Informe Anual 2025-2026 del Observatorio del Trabajo Informático (OTI).
El relevamiento indica que, tras varios trimestres de desaceleración, el empleo en la industria informática ingresó en una etapa de estancamiento. A fines de 2025, el sector contaba con poco más de 170.000 trabajadores registrados y perdió cerca de un centenar de puestos durante el último trimestre del año.
Los especialistas sostienen que el escenario representa un quiebre para una actividad que, desde 2004, había mantenido un crecimiento prácticamente ininterrumpido, incluso durante períodos de crisis económica que afectaron a otros rubros.
Salarios e inteligencia artificial
El informe también advierte que los trabajadores del sector volvieron a perder poder adquisitivo frente a la inflación durante 2025 y en los primeros meses de 2026. A diferencia de otras actividades, remarcan que la industria informática no cuenta con paritarias periódicas ni con un convenio colectivo específico que permita proteger los ingresos de los empleados.
Otro de los puntos destacados es el avance de la inteligencia artificial. Según el OTI, esta tecnología ya comenzó a modificar la demanda de determinados perfiles laborales y a transformar la organización del trabajo dentro de las empresas, generando además nuevas formas de precarización en algunas tareas.
Los investigadores también señalaron que el crecimiento de herramientas basadas en inteligencia artificial plantea nuevos desafíos en materia de regulación laboral, capacitación y protección de los trabajadores, especialmente en actividades vinculadas al entrenamiento de modelos y procesamiento de datos.
Un sector con fuerte concentración
El estudio indica además que el 67,8% de los trabajadores informáticos se desempeña en empresas radicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Asimismo, el 76% desarrolla sus tareas bajo modalidades de teletrabajo o esquemas híbridos, mientras que el 10,4% mantiene más de un empleo y más de 35.000 personas trabajan como freelancers.
El informe concluye que el sector enfrenta un escenario de transformación marcado por el estancamiento del empleo, la presión sobre los salarios y el impacto creciente de la inteligencia artificial, desafíos que podrían redefinir el futuro de una de las actividades más dinámicas de la economía del conocimiento en Argentina.
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