La Plata: 5 Misterios y mitos de su historia

Una investigación recorre la historia menos conocida de la capital bonaerense, fundada en 1882 y planificada hasta el último detalle. Dudas sobre la autoría de su trazado, historias vinculadas a la masonería, hallazgos con esvásticas en el Museo de La Plata y leyendas de túneles subterráneos forman parte de los secretos que  rodean a «la ciudad de las diagonales».

18 de agosto de 2026

La Plata es una de las pocas ciudades del país cuya historia puede reconstruirse con precisión desde el mismo día de su fundación, en 1882, a partir de un proyecto del entonces gobernador bonaerense Dardo Rocha. Por eso se la conoce como «la ciudad sin infancia»: no tuvo un origen espontáneo, sino que fue planificada de punta a punta, con edificios monumentales, calles amplias, grandes parques y sus características diagonales.

Sin embargo, detrás de esa historia oficial existe otra menos conocida, hecha de mitos, anécdotas y misterios que un joven platense se propuso investigar en profundidad. Nicolás Colombo, entonces estudiante de Biología de 28 años, dedicó siete años a rastrear recortes de diarios, entrevistas y archivos municipales, un trabajo que primero volcó en un blog y luego en el libro «Misterios de la ciudad de La Plata».

Según explicó Colombo, buena parte de estos relatos surgieron porque los primeros habitantes de la ciudad eran inmigrantes sin un pasado local propio, lo que habría generado una necesidad colectiva de construir una historia paralela, hecha de anécdotas y leyendas de origen incierto.

Una fundación accidentada

El nombre «La Plata» fue una propuesta del poeta José Hernández, autor del Martín Fierro y allegado a Dardo Rocha, aunque no fue la única alternativa: se barajaron los nombres Rivadavia, Mariano Moreno y Nueva Buenos Aires antes de la decisión final.

La fecha elegida para la fundación, el 23 de octubre de 1882, coincidía con el cumpleaños de la esposa de Rocha. Pero al llegar al lugar previsto para la piedra fundamental —la actual esquina de 11 y 42— el terreno resultó ser un bañado, lo que obligó a trasladar el emplazamiento a la actual Plaza Moreno y a postergar el acto hasta el 19 de noviembre, día del cumpleaños del hijo del gobernador.

El día de la inauguración, un grupo de vecinos disconformes con el trato recibido aprovechó que la cal de la piedra fundamental todavía estaba fresca para abrir la bóveda y sustraer monedas y medallas de oro y plata, un escrito de Rocha destinado a la posteridad, y once botellas de vino que habían sido depositadas en el interior.

Un trazado con autoría discutida

La autoría del trazado urbano de La Plata, tradicionalmente atribuida al ingeniero Pedro Benoit, fue puesta en duda en el año 2000, en el marco de la postulación de la ciudad como Patrimonio de la UNESCO. Un documento presentado ante el Concejo Deliberante por el ingeniero Antonio Enrique Corrado sostuvo que la autoría real correspondía al arquitecto Juan Martín Burgos, a quien finalmente se le reconoció como uno de los inspiradores del diseño urbano.

A esto se suma una leyenda que vincula el trazado de la ciudad con la novela «Los quinientos millones de la Begún», de Julio Verne, escritor que había visitado el país en 1870 para participar de un congreso masónico. Según el mito, sus ideas urbanísticas habrían influido en el diseño posterior de la ciudad.

También circula la observación de que los números 13 y 666 aparecen repetidos en distintos puntos del trazado urbano, lo que para los más supersticiosos sería un presagio de malos augurios para la ciudad.

Historias de sus edificios

Uno de los relatos más singulares involucra al Museo de La Plata, donde investigadores hallaron restos de pueblos originarios guardados en cajones con esvásticas pintadas, sin que se haya podido determinar con certeza su origen ni la fecha en que ingresaron a la institución.

A esa historia se suma la llamada «maldición de las momias egipcias» del mismo museo, atribuidas a Dardo Rocha, y asociada por la tradición popular con una serie de muertes poco claras entre directivos e investigadores que trabajaron en su estudio.

Otro mito sostiene que el verdadero frente del Palacio Municipal no es el que mira hacia la Plaza Moreno, sino el que da a la calle 11, en un supuesto gesto simbólico de distanciamiento respecto de la Catedral, en el marco de la tensión histórica entre el Estado —o la masonería— y la Iglesia.

Proyectos que nunca se concretaron

La ciudad también guarda una serie de megaproyectos que quedaron solo en planos. En 1888 se proyectó una montaña rusa de madera para el Paseo del Bosque, cuyos diseños se conservan en el Archivo Histórico provincial, aunque nunca llegó a construirse. En 1917 se planeó transformar el Parque Saavedra en un gran jardín clásico, y hacia fines de la década de 1930 se ideó un parque paleontológico entre el Museo de La Plata y el Zoológico, con réplicas de animales prehistóricos a tamaño real.

Leyendas bajo tierra

Por último, persiste la leyenda de un túnel subterráneo entre las calles 51 y 53, que habría sido pensado para conectar los principales edificios públicos de la ciudad. Su existencia nunca pudo comprobarse de manera oficial, y su relato suele asociarse, una vez más, con la presencia histórica de la masonería en los sectores de poder de la sociedad platense.

Fuentes: Diario Clarín y Misterios de la ciudad de La Plata Nicolás Colombo, 2015.

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