Dos adultos fueron registrados realizando una maniobra extremadamente peligrosa en una motocicleta mientras llevaban a un bebé en brazos, en la zona norte de la ciudad de Catamarca. El video fue compartido en redes sociales. Las autoridades los buscan.
25 de agosto de 2026
CATAMARCA – Hay situaciones que exceden largamente la imprudencia y que obligan a preguntarse qué está pasando por la cabeza de algunos adultos cuando tienen bajo su responsabilidad a una criatura.
En este caso, dos personas decidieron trasladarse en una motocicleta llevando a un bebé en brazos mientras realizaban una maniobra conocida como “caballito”, levantando la rueda delantera del vehículo. La escena fue registrada en video y posteriormente difundida a través de las redes sociales.
El hecho ocurrió en la zona norte de la ciudad de Catamarca y las imágenes rápidamente comenzaron a circular. Según se observa en el video, mientras el conductor realiza la maniobra, el otro adulto sostiene al bebé en brazos.
La situación resulta particularmente grave porque no se trata de un riesgo involuntario o de una circunstancia imprevista. La maniobra fue realizada deliberadamente, con una criatura completamente indefensa en medio de una situación en la que cualquier pérdida de equilibrio, obstáculo o inconveniente mecánico podía terminar en un desenlace dramático.
El bebé no tenía ninguna posibilidad de decidir sobre el riesgo al que estaba siendo sometido. Tampoco podía protegerse frente a una caída. Toda la responsabilidad estaba en manos de los adultos que lo acompañaban y, precisamente, fueron ellos quienes decidieron exponerse a una maniobra innecesaria y extremadamente peligrosa.
Y quizás lo más preocupante sea que todo esto haya sido registrado y compartido públicamente. Porque entonces ya no estamos solamente frente a una conducta irresponsable: estamos frente a adultos que aparentemente consideraron que poner en riesgo a una criatura podía transformarse en contenido para las redes sociales.
¿Para qué? ¿Para obtener reproducciones? ¿Para conseguir comentarios? ¿Para sumar seguidores o algunos segundos de atención?
Ninguna de esas razones puede justificar semejante comportamiento.
Las redes sociales no deberían convertirse en un lugar donde la búsqueda de repercusión termine anulando el sentido común. Mucho menos cuando hay menores involucrados, porque un bebé no puede comprender el peligro ni elegir si quiere formar parte de una situación semejante.
Tampoco hace falta esperar a que ocurra una tragedia para condenar lo sucedido. No es necesario que un niño termine internado o que una familia tenga que lamentar una consecuencia irreversible para comprender que aquello estuvo mal. El peligro estaba presente desde el momento en que decidieron realizar la maniobra.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial tomó conocimiento de las imágenes y trabaja para identificar al conductor. Una vez individualizado, se evaluarán las medidas correspondientes y podría solicitarse la suspensión preventiva de su licencia.
Pero más allá de la intervención de las autoridades, este episodio debería servir para recordar algo elemental: los adultos tienen la obligación de proteger a los niños, no de utilizarlos como parte de conductas peligrosas para generar contenido.
Un bebé no es un accesorio para una foto, un recurso para hacer más llamativo un video ni un acompañante para una maniobra que pone en riesgo su vida. Es una criatura que depende absolutamente de quienes tienen la responsabilidad de cuidarla.
Que esta vez no haya ocurrido una tragedia no transforma la conducta en aceptable. Solamente significa que el peor desenlace no ocurrió.
Y eso no es mérito de quienes tomaron la decisión de hacerlo.
Fue suerte. Y ningún niño debería quedar expuesto a semejante riesgo simplemente porque los adultos que deben cuidarlo decidieron jugar con ella.
Fuente: Infobae.
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