El operativo dejó un detenido y expuso una trama de explotación infantil en una vivienda ocupada desde hace 15 años. Intervino la Fiscalía y la Policía de la Ciudad.
29 de abril de 2026
Un operativo de alto impacto sacó a la luz una grave situación de explotación en la Ciudad de Buenos Aires. La Policía de la Ciudad clausuró un taller textil clandestino que funcionaba en una casa usurpada del barrio de Parque Chas y rescató a 17 menores que se encontraban en el lugar.
El procedimiento fue ordenado por la Unidad de Flagrancia Norte y coordinado por la fiscal María Andrea Caleri. La intervención permitió recuperar una propiedad ubicada en la calle Barzana al 1200, que permanecía ocupada de manera ilegal desde hacía aproximadamente 15 años.
Según se informó, la actuación comenzó tras una inspección de la Agencia Gubernamental de Control, que detectó riesgo edilicio en el inmueble. Ante la negativa de quienes se encontraban dentro, los efectivos debieron forzar el ingreso.
La escena que encontraron fue contundente. En la planta baja funcionaba un taller textil sin habilitación, mientras que en la terraza se habían levantado construcciones precarias sin autorización. Allí estaban los 17 menores, en condiciones de trabajo, lo que encendió las alarmas por posible explotación infantil.
En el lugar fue detenido un hombre de nacionalidad boliviana que, según constató la Dirección Nacional de Migraciones, se encontraba en situación irregular en el país y tenía una orden de detención vigente desde 2022.
Tras el operativo, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri se pronunció con dureza: “Esto es lo que protegen los defensores de okupas. Una casa usurpada por 15 años y adentro 17 menores explotados por extranjeros en un taller textil clandestino. Rescatamos a los chicos y el inmigrante ilegal será expulsado del país. Ley y orden”.
El funcionario también advirtió sobre las consecuencias de estas ocupaciones: “En torno a una vivienda ocupada ocurren muchas cosas malas. Hay narcomenudeo, delito oculto, derechos vulnerados y hasta trata. Lo que arranca mal termina peor”.
El caso vuelve a poner el foco en una problemática compleja que combina ocupaciones ilegales, trabajo clandestino y vulneración de derechos de menores, con ramificaciones que exceden lo habitacional y se adentran en el terreno penal y social.
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